Un tesoro llamado Mujer
Por: Nelson Rodríguez Medina
E-mail: nelsonrodriguezmedina@hotmail.com
“Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehová, ésa será alabada”. Proverbio 31:30
“La mujer fue creada de la costilla del hombre; no de su cabeza para superarlo, ni de sus pies para no ser pisoteada. Fue hecha de su costado para ser igual, debajo de su brazo para ser protegida, y, muy cerca de su corazón para ser amada”. Anónimo
Eva fue la primera mujer de la creación, y es el símbolo de la ayuda idónea del hombre. Algunas personas tienen la idea errónea de que la mujer ideal en la Biblia es retraída, servil y completamente casera. No es así. Proverbios 31 nos habla de una mujer que es una excelente esposa y madre. Es además fabricante, importadora, administradora, corredora de bienes raíces, granjera, costurera, tapicera y comerciante. Sin embargo, su fortaleza y dignidad no son el resultado de sus sorprendentes logros, sino el resultado de que teme a Dios.
El Señor le pide a la mujer sujeción, obediencia, pudor, modestia en su forma de vestir y conducirse. Que haga buenas obras. En Proverbios 31, hay 22 versos, todos empezando cada uno con la letra del alfabeto hebreo; resaltando la importancia y el valor que la palabra que Dios le da a la mujer.
Es una necesidad en todos sentirse amados, pero en la mujer, esa necesidad se hace más patente, por su naturaleza sensible, delicada y ávida de protección y seguridad, por lo que Dios le llama: “Vaso más frágil”. Siendo Dios su Creador, no la dejó desprovista de un recurso para que esa necesidad fuera suplida. Se la dio al hombre como su ayuda idónea, para que éste la amara y protegiera.
A causa de entrar el pecado al mundo, todo se tergiversó, incluyendo este mandato divino. Gran parte de los hombres, en vez de amar a sus mujeres, por causa de un machismo irracional, complejo de inferioridad, baja autoestima, y otras razones, se han dedicado a dañarlas, menospreciarlas, humillarlas, maltratarlas de tantas maneras, no solo a sus esposas, sino también a sus hijas, muchas de las cuales se degeneran por el odio que guardan en sus corazones hacia sus propios padres, siendo marcadas por toda la vida.
Jesús devuelve a la mujer su dignidad
La actitud de Jesús frente a las mujeres significó una ruptura y una novedad para su tiempo. Provocó reacciones de sorpresa y escándalo entre los seguidores de la ley rabínica, inclusive entre sus propios discípulos. Jesús superó el machismo de su tiempo. Su comportamiento con las mujeres fue profundamente humano. Se dejó querer por todos y todas aquellos que buscaban su cercanía. Manifestó sin temor sus sentimientos, su compasión, su afectividad y su amistad. No tuvo miedo a las mujeres ni se sintió obligado a mantenerse lejos de ellas.
Trató a las mujeres con libertad, espontaneidad y respeto, sin tabúes, ni discriminaciones. Jesús devuelve la salud, la integridad, restaura la vida, su humanidad. Los enfermos para los judíos son personas impuras condenadas para siempre a su situación de exclusión de sociedad y de la religión. Jesús rompe estos conceptos legales de impureza.
Trata a las mujeres con cariño, respeto, como hijas de Dios. Aquellas palabras de Jesús, a la mujer encorvada “Mujer, quedas libre de tu enfermedad” (Lc.13: 10-17) y a la suegra de Simón (Mr.1:30-31), estallaron con toda fuerza liberadora, para ellas y para muchas otras.
La Mujer y la Ley
En algunos países la mujer ha tardado muchos siglos en conseguir igualdad, aunque solo sea teórica, ante la ley. Y aun cuando la ley hable de igualdad, suele haber un gran abismo entre la teoría y la práctica.
La publicación de las Naciones Unidas titulada The World’s Women—1970-1990 dice: “Esta brecha ha quedado recogida en gran parte en las leyes que niegan a la mujer la igualdad con el hombre en lo que respecta a sus derechos de tenencia de tierras, solicitud de préstamos de dinero y firma de contratos”.
Una mujer de Uganda declaró: “Seguimos siendo ciudadanas de segunda clase… o de tercera clase más bien, pues nuestros hijos varones van delante nuestro. Hasta los burros y los tractores reciben a veces mejor trato”.
Día Internacional de la Mujer
Llamado también Día Internacional de la Mujer Trabajadora, se celebra el día 8 de marzo y está reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona. Es fiesta nacional en algunos países.
Se atribuyen dos hechos importantes como motivo de inspiración para escoger esa fecha. Ambos eventos ocurrieron en la ciudad de Nueva York. El primero fue una gran marcha de trabajadoras textiles en el año 1857. Miles de mujeres marcharon sobre los barrios adinerados de Nueva York en protesta por las miserables condiciones de las trabajadoras.
El segundo, ocurrió en 1908. Ese año 40,000 costureras industriales de grandes factorías se declararon en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos, mejores salarios, una jornada de trabajo menos larga, entrenamiento vocacional y el rechazo al trabajo infantil.
Durante la huelga, 129 trabajadoras murieron quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory, en Washington Square, Nueva York. Los dueños de la fábrica habían encerrado a las trabajadoras para forzarlas a permanecer en el trabajo y no unirse a la huelga. Supuestamente estos dos hechos ocurrieron alrededor de la fecha 8 de marzo.
Mujeres en la política y el gobierno
El papel de la mujer en la política ha ido cambiando año a año y tanto en países orientales como occidentales es actualmente común encontrar mujeres ocupando cargos políticos y, a pesar de que aún existen muchos prejuicios y dudas debido a limitaciones culturales, muchas mujeres han alcanzado altos cargos dentro de los gobiernos de sus respectivos países, incluso en algunos casos han llegado a jefe de estado.
El Voto Femenino
El sufragio o voto femenino ha sido garantizado y revocado, varias veces en varios países del mundo. En muchos países, el sufragio femenino se ha garantizado antes que el sufragio universal; así, una vez concedido éste, a mujeres y hombres de ciertas razas, aún se les seguía negando el derecho a votar.
El primer sufragio femenino, con las mismas características propias que el masculino, se garantizó en Nueva Jersey en 1776, aunque rescindió en 1807. Pitcairn garantizó el sufragio femenino en 1838. Varios países y estados garantizaron un sufragio femenino restringido en la segunda mitad del siglo XIX, empezando por Australia del Sur en 1861. El primer sufragio femenino sin restringir, en lo que a derecho a votar se refiere, ya que a las mujeres no se les permitía presentarse a elecciones, se garantizó en Nueva Zelanda en 1893.
La primera mujer en ejercer formalmente el derecho al voto político en América Latina fue Matilde Hidalgo de Prócel en 1924, en la ciudad de Loja, convirtiendo al Ecuador en el primero de la región que permitió el voto femenino.
La Secretaría de Estado de la Mujer (SEM)
Creada por la Ley 86-99, es el organismo rector responsable de establecer las normas y coordinar la ejecución de políticas, planes y programas a nivel sectorial, interministerial y con la sociedad civil, dirigidos a lograr la equidad de género y el pleno ejercicio de la ciudadanía por parte de las mujeres. Además de sus atribuciones normativas y rectoras en el ámbito nacional del Estado en materia de género, la SEM da seguimiento a los compromisos internacionales suscritos por el país, promueve cambios de actitudes, valores y comportamientos que posibiliten la equidad de género y la construcción de una cultura de paz y se articula con la sociedad civil.








